Bien decía el maestro Orihuela, aquel que daba clase de biología en la secundaria y quien era un maldito:
Se van a acordar de mí. Bien o mal, pero se van a acordar de mí.
Y como leen me estoy acordando. Así que si no te gusta, ¿acaso tu curiosidad no te da para leer otras cosas? ¿Por qué la necesidad? Avante, que la fila se hace larga.







2 comentarios:
Jajajajaja...
Cómo olvidar a Orihuela, y sabias palabras las tuyas.
A veces, hay que dejar que las personas se llenen de uno, bien o mal, pero que se llenen... Algunos tenemos vacíos y no hay quién los llene. No hay caminos que uno pueda enseñar si no se hacen acompañados. No lo sé, y lo desconozco.
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